Los consumidores están cada vez más concienciados respecto a los beneficios del consumo de productos ecológicos y exigen un sistema que lo garantice. Esta demanda trajo consigo que en junio de 2018 se publicara el Reglamento (UE) 2018/848 sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos, que venía a derogar el anterior Reglamento (UE) 834/2007.